The Candy Box | Privado

El look intimista, de fantasía y rock & roll de la Candy Box recuerda a una pequeña ópera de paredes aterciopeladas y luz tenue de LEDs. Los murales, de creación propia, cobran vida y muestran la auténtica esencia de Slow: un espacio íntimo, abierto y muy diverso que va cambiando de piel.

Con su propia barra, la Candy Box es un espacio ideal para cenas reducidas y poder disfrutar de cocktails con más privacidad. Además, incluye un proyector y una pantalla para visionados de todo tipo como presentaciones o retransmisiones de fútbol. Se adapta perfectamente para talleres, catas y otras formaciones.