Fran Mekk, un bartender pura energía

Francesc Ibars, más conocido como Fran Mekk se erige como uno de los nuevos bartenders enfants terribles de la coctelería barcelonesa. Aparece en escena de la mano del consagrado maestro Francesc Bretau, nuestro querido Paco, que este pasado enero decidió jubilarse de la barra y retirarse a otros quehaceres. Como era de esperar no nos ha dejado con las manos vacías: ha incorporado a Slow una de las más brillantes figuras emergentes del panorama mixológico nacional.

De la mano del gran maestro tenemos el honor y el placer de presentar a Fran Mekk. Acunado y amamantado por Paco, Fran es un bartender y mixólogo de gran talla, con una proyección internacional. Recién llegado de su experiencia londinense en BE AT ONE y tras su paso como cliente por Slow, Paco se fijó enseguida en este por entonces gran desconocido. Inmediatamente fue apadrinado y pasó a formar parte de Slow descubriendo secretos y entresijos en la trastienda.

Alumno aventajado, Fran ha sido el mejor discípulo de Paco aprendiendo todos sus secretos, su filosofía, su buen hacer, su contrapunto y todas las técnicas desconocidas del gran maestro que en pocos meses han pasado a manos de Fran. De esta manera ha logrado combinar su magia con los secretos de Paco para finalmente emerger como el gran bartender que es, comandando la nave Slow para conducirla con firmeza a lo más alto de la galaxia.

La creación

Su gran pasión es la creación, emblema de gran maestro, y pasa los días entre botellas, hierbas, frutas y máquinas diabólicas desgranando todas sus virtudes para convertirlas en oro en tu copa. Fran es sin duda un virtuoso de la coctelería con un talento indudable y pura magia en sus manos.

Disfruta con el punk de los Sex Pistols, el rap de la west coast o el hip hop electrónico de Afrika Bambaataa. Rebelde por naturaleza, desborda dedicación y profesionalidad en todos sus pasos al frente de la barra de Slow, su personalidad se encuentra reflejada en toda su obra, sus cócteles y su buen hacer con la clientela que cada semana peregrina hasta este altar para bendecirse el paladar con sus cócteles.